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diciembre 19, 2014

Desalojan la biblioteca del Consejo Puebla de Lectura


Hoy a las 3:00 el Consejo Puebla de Lectura tendrá que entregar las instalaciones de un edificio que tuvo en comodato desde hace diez años, la Secretaría de Finanzas del estado considera que ya tuvieron suficiente y que la atención a más de 30 000 usuarios anualmente es una actividad poco redituable a la ciudadanía.


Desconozco las políticas públicas del estado pero conozco el esfuerzo y el enorme trabajo que el Consejo Puebla de Lectura realiza desde hace muchos años. El consejo es una organización civil sin ánimo de lucro, que se ha tomado en serio la formación de lectores impulsando la profesionalización de los mediadores a través de diplomados, congresos y un sin fin de actividades de capacitación, su bebeteca surgió en 2008 y desde entonces han trabajado incansablemente con papás, maestros, bebés y preescolares en prácticas de lectura en la primera infancia, además han consolidado espacios de lectura para jóvenes y adultos y han creado conciencia en muchos ciudadanos de la importancia que tiene la lectura en nuestro país.

Leo las notas sobre el desalojo con rabia e impotencia, con miedo al cierre de otros espacios de lectura, educación y cultura, envuelta en la violencia que sacude nuestro país sin posibilidad de ver la luz al final. ¿Hasta cuándo?, ¿hasta dónde?, ¿cómo seguimos adelante?, las preguntas explotan sin respuestas, se almacenan junto con los proyectos que pensaba posibles, se tambalean frente a las certezas y buscan las pocas gotas de esperanza que encuentro en mis entrañas.

No dejaré de creer en la lectura y de admirar a los guerreros de la educación y la cultura que a pesar de los golpes, de las estupideces y la ceguera del gobierno, recogen sus libros, sus logros, sus sueños y sus convicciones y buscan otro lugar para seguir luchando por este pobre país.

Les dejó aquí la liga a la página del Consejo Puebla de Lectura para que conozcan lo que hacen y apoyen el gran trabajo que realizan.

El lunes les compartiré una lista de libros y lecturas de Navidad para sacudir el tono gris que a ratos se apodera de este espacio.

Nos leemos, 
cj

noviembre 06, 2014

Biblioteca Humana

Hace unas semanas en la Biblioteca Vasconcelos en el Distrito Federal se llevó a cabo un evento de préstamos de acervos que tiene una particularidad sorprendente: los acervos son seres humanos.

La actividad se originó en Dinamarca y se ha realizado en diversos países de Europa desde hace catorce años, la idea es sencilla y poderosa: reunir a un grupo de individuos dispuestos a contar durante quince minutos su historia a cualquier persona que desee “leerlos”.

La primera vez que escuché al respecto fue en un pequeño video de Michèle Petit en el que ella contaba sobre la evolución de las bibliotecas, ahora comprendo a profundidad la idea gracias a que Daniel Goldin (director de la Vasconcelos y excelente amigo de Michèle) lo implementa sin dejar cabos sueltos y con ganas de que la experiencia se replique en todas las bibliotecas del país.

Les dejo el video que cuenta la experiencia de la Biblioteca Humana en la Vasconcelos a ver qué les parece.


cj


octubre 28, 2013

Crianza y ¿lectura?






Hoy caí en cuenta de que el nombre de nuestro blog es irónico, no porque no queramos platicar de nuestras andanzas en el plano de la crianza o de las vívidas lecturas que aderezan nuestras vidas, el hecho tiene que ver con la dificultad de combinar las dos actividades, cuando ambas admitámoslo, demandan mucho tiempo.

Los libros son pacientes y esperan sin vacilar que les llegue el momento de ser leídos y tomados en cuenta, los hijos en cambio suelen andar bajos de paciencia y piden atención sin pudor alguno.

Generalmente acato la regla y atiendo a la hija mientras el libro espera paciente en la mesa de noche, pero este fin de semana fue diferente, estaba cansada, harta de la semana laboral, envuelta en una bruma de dudas y ansiedades que sabía que solo se calmarían si salía de mi piel y entraba  en otra, así tenía que ser, tenía que perderme en la lectura, beberme el personaje en turno y disociarme hasta dejar de pensar en mi mundo. El caso es que en el momento en el que tomaba el libro a mi hija le daba un repentino ataque de sed y me pedía que bajara a servirle agua, o le llegaba la hora de comer o de salir un rato, o pedía con ojos de perro a medio morir que le hiciera caso. El sábado así anduvimos, negociando el tiempo mientras yo me echaba tragos de lectura en el closet, en el baño o escondida en la cocina. El domingo la situación ya era evidente, el libro me consumía y yo era incapaz de dejarlo.


Supe que había tocado fondo cuando mi niña se acostó junto a mi en la cama y me pidió que le leyera lo que yo leía, lo consideré unos segundos y luego recordé que la historia no tenía un solo párrafo apto para los tres años de mi hija, no contesté y ella encontró la solución, fue a su cuarto y se trajo sus libros, se acostó a leer junto a mi y luego de tres segundos me pidió que le contara sus cuentos, así convivimos un rato, hasta que llegó mi esposo a salvar el día invitándole un helado a mi pequeña lapa.

Se fueron y me invadió una euforia indescriptible, un par de horas yo solita, yo solita con mi libro, con la posibilidad de perderme entre letras y vidas prestadas. Cedí al vicio mi tiempo y mi voluntad y me deje envolver, seducir y cautivar por la historia, el tiempo no duró nada… el ruido del coche llegando a casa me sorprendió con los ojos rojos y cansados, pero con la mirada tranquila y menos revuelta, la lectura calló los miedos hasta minimizarlos, era tiempo de levantar la vista y volver a la vida real.

Recibí a la hija y a mi galán cantante feliz y descansada, lista para dejar el vicio…  y retomarlo en la noche.

cj

febrero 25, 2013

Olivia



¿Conocen a Olivia? Tal vez han escuchado la pegajosa canción con la que inicia la caricatura, es posible que la hayan visto en algún estante de librería o tal vez como personaje principal de algún taller de lectura infantil.

Para aquellos que no tienen el gusto, se las presento, Olivia es una puerquita que nació en un álbum infantil casero en el año 2000, su creador Ian Falconer, maravillado por su sobrina pensó en hacerle un cuento y así creó al peculiar personaje.

En el ámbito de la literatura infantil, Olivia innovó con su peculiar estilo de ilustraciones minimalistas (el primer libro tiene sólo dos tintas) y sus historias sobre la vida y experiencias de una niña pequeña.

A mí Olivia me cautivó desde el día que la conocí, compré todos los libros antes de ser mamá y los disfrutaba como una buena obra de LIJ, pero todo cambió con la llegada de mi hija pues Olivia pasó de ser un personaje a convertirse en un miembro más de la familia.

Todo comenzó por casualidad, a mi hija le regalaron un muñeco de peluche de Olivia que yo encantada acomodé en su cuna y pronto se convirtió en su muñeco preferido. Olivia se convirtió en el objeto de transición de mi hija (término rimbombante para designar a los monos, trapos y cobijas que los niños pequeños eligen para consolarse cuando la angustia de separarse de mamá o papá es mucha), lo que significa que llevamos ya un tiempo localizando su paradero, atendiéndola con cuidado y propiciándole unos necesarios baños de vez en cuando. 

Así mi hija conoció primero el peluche y luego el libro, su acercamiento al cuento ha pasado por muchas etapas, la primera fue de un gusto y asombro inenarrable al descubrir que su preciada mona tenía un cuento, ahora mi hija se sabe casi todos los cuentos de principio a fin, le gusta que se los cuente pero también disfruta mucho contándolos ella solita, cambiando la historia y repitiendo a través de Olivia su propia vida.

Lo que me gusta de los libros de Olivia (la caricatura no me parece tan bien lograda) es que en realidad tiene mucho que ver con las actitudes y gustos de los niños pequeños; a veces caprichosa y sin control, nunca quiere irse a dormir, es ocurrente y siempre sueña con tener la atención de todos los que la rodean, se empeña en hacer sola las cosas pero busca la cercanía de sus papás y por encima de cualquier cosa juega y juega a todo lo que se le ocurre e inventa.

Ayer mi hija cumplió tres años, y por supuesto Olivia estuvo en la fiesta.

Nos leemos
cj

noviembre 23, 2012

Lecturas de medianoche


Si eres de esos lectores desaforados que no puede dejar una historia a medias, seguramente te has encontrado en situaciones incómodas de lectura, es decir: momentos de extrema contorsión, lagrimeo profundo, hambre y sueño exacerbado, esfínteres a punto de reventar, etc.

Yo confieso ser de las que no deja el libro mientras pueda, si la historia me atrapa, me atrapa en serio y prefiero desvelarme, dejar de comer y llevarme el libro al baño, antes que interrumpir la lectura.

Para mí lo peor es la noche, cuando todos duermen y yo me resisto a apagar la luz de mi buró para seguir leyendo, generalmente escucho una voz interior que me advierte que al día siguiente no me voy a levantar, siento como el cuello se me entume y mis ojos hacen viscos para descifrar el texto con la pésima luz que alumbra el libro, luego comienzan las cantaletas prometo dejar la lectura al concluir un capítulo pero esa promesa, lo sé en las entrañas es el autoengaño por excelencia, porque llegado el nuevo capítulo las ganas por saber cómo sigue la historia casi siempre son más que las ganas de dormir, así que sigo por uno más, y otro, y otro… hasta que mi mente va perdiendo claridad y las letras empiezan a desfilar frente a mi como en la canción de Cri-cri, (primero verás, que pasa la “A”, con sus dos patitas…), en ese instante sé que no puedo hacer más, no importa cuanto trate de espabilarme, el cansancio me vence, tengo que aceptar la derrota y dormir.

Lo peor es que en esas ocasiones, lo leído me habita a tal grado que mis sueños se ven invadidos por los personajes de las historias que leo, los escenarios cotidianos se mezclan con la ficción y elementos que habían pasado desapercibidos durante la lectura se vuelven importantes en el sueño, a tal grado que en la mañana tengo que hacer una especie de autopsia del sueño para encontrar qué de todo eso pertenece a lo leído.

Si estuviera en análisis sería interesantísimo analizar éste tipo de sueños híbridos, intentar descifrar el porqué de esas mezclas y el sentido último que la voz del autor ejerce en mí durante la lectura y luego en el sueño… lamentablemente dejé el análisis hace algún tiempo, además casi siempre cuando frecuentaba el diván los sueños se me escapaban.

En fin, lecturas van y vienen, en posiciones y horas que pueden ser cuestionables, lo que no se alega es el placer inenarrable que experimentamos al hacernos de otras vidas, personajes o pensamientos.

Y ustedes: ¿cómo y cuándo prefieren leer?

Nos leemos
cj

septiembre 28, 2012

La sorpresa y El show sobre nada




¿Cómo se cuenta un cuento sin texto? ¿de dónde nace la historia?, las historias creadas sólo con imágenes son deliciosas, desatan la imaginación de los niños y la complicidad de los adultos, son el pretexto perfecto para que los adolescentes escriban y un buen elemento para no saturarse de la misma historia contada exactamenteigualtodoslosdías (papás saben a qué me refiero).

Uno de los cuentos sin texto que más disfruto es La Sorpresa de la ilustradora Sylvia Van Ommen, la historia es sencilla, los trazos claros y los colores intensos, al pasar las páginas, frente a nuestros ojos la oveja del personaje toma forma y sin saber bien a bien de qué trata la historia o cómo terminará, el interés y el ánimo del lector se van incrementando. No les cuento la trama porque es un libro que tienen que descubrir, en México está editado por el Fondo de Cultura Económica en formato libro- álbum y a un precio muy accesible.

La ilustradora gusta tanto de hacer historias sutiles y cotidianas que junto con su compañero en la firma Fruitcoctail Maurice Van der Bij, creó una serie de animaciones llamadas “El show sobre nada”, en el que intentan crear historias a partir de pensamientos y situaciones tan ordinarias que son un híbrido entre la fantasía y la realidad, aunque en este formato en ocasiones si hay algo de dialogo las imágenes cuentan una historia por si solas.

Les dejo tres capítulos que me encantaron a ver qué les parece.








Nos leemos
cj